martes, 26 de mayo de 2020

A Gustavo El Príncipe

Te extraño Gustavo, aunque nunca te conocí, ni en persona, ni en vida.

Seguro que nunca te lo imaginaste, o quizás haya sido parte de tus sueños, pero en algún momento de tu vida no pensaste que fuera a hacerse realidad. Y pues hasta aquí llegaste, y te quedaste en mi mente y en mi corazón.

No tengo una manera de expresar lo que las palabras que dibuja tu voz en el aire me han hecho sentir, en esta época en la que creemos que todo está fuera de control, ahí estás vos, agregándole tu esencia a las cosas de siempre. Vos sos quien me está desenredando hoy, pues con toda razón, esta vida es corta y lo único que nos espera, es la muerte.

Le pido a Dios por tu alma Gustavo, que te tenga consigo, y que estés en paz. Él sabe, que me mandó a encontrarte, porque de todo se aprende, y esta lección que estaba escondida, proveniente de un alma como la tuya, se me abrió paso.

Te debo confesar que por ciertos momentos me entrego a la tristeza, y te veo en tu lugar, advirtiéndonos, "Gózame, gózame hoy que estoy", porque hoy ya es mañana y no estás. Y me doy cuenta que el diamante eras vos, siempre fuiste vos, no necesitabas ningún anillo y además ningún diamante.

Si bien, no te conocí, déjame sufrirte ahora a como no pude gozarte antes. Y aunque sea tarde, Beibi suerte que hoy te puedo amar, aunque hoy no pueda ser correspondida.

Hasta siempre Gustavo, fue un gusto haber conocido tu inocencia, tus penas y alegrías.

martes, 7 de enero de 2020

Dane

Me siento tan triste últimamente y no tengo con quien compartir este sentimiento tan profundo, es un dolor inconcebible en el corazón, como nunca antes había pensado.

¿Es realmente esto amor? Es admiración, es conexión, es ilusión.

Tenía tantos planes para mi futuro y justo vienes y tu ejemplo me recuerda lo breve que puede resultar todo esto, el existir.

Esta vida me ha ido al revés, al principio, por mucho tiempo pensé que había vivido demasiadas vidas antes, ahora que me encuentro a la vuelta de la esquina con la muerta,  es como si apenas todo empezara, y por dentro realmente ya quiero ver la otra fase, pero todo esto que he guardado en mi mente y en mi corazón, ¿Hacia dónde irá?, tu recuerdo, su recuerdo, mis recuerdos, ¿Dónde irán?

Busco esos ojos, en algún lado estás, no te he encontrado pero vas descubriendote poco a poco, algún día te voy a encontrar, capaz que ni me de cuenta ni cómo ni cuando.

Lloro más por los muertos desconocidos que por los vivos con quienes he compartido mi vida.